Proyectos de obras de rehabilitación

En Inteca ofrecemos un servicio integral en el ámbito de la proyección y la ejecución de obras . En este sentido gestionamos, dirigimos y ejecutamos rehabilitaciones, reformas e instalaciones tanto para particulares como para empresas , siendo uno de nuestros principales clientes las comunidades de vecinos .

Igualmente intervenimos en la proyección y control de la ejecución de cualquier tipo de obra nueva , como edificios plurifamiliares viviendas unifamiliares .

En el proceso de obras de rehabilitación de edificios, realizamos una cuidadosa diagnosis previa de los elementos constructivos (fachadas, cubiertas, terrazas, patios y patios de luces , instalaciones …), para la determinación de las soluciones constructivas .

Una vez realizado el informe con las conclusiones y estado de mediciones, estamos en disposición de solicitar a diferentes empresas rehabilitadoras su valoración económica los trabajos dictaminados.

  • Realizamos el comparativo de presupuestos para la elección de un constructor.
  • Redactamos el proyecto técnico y tramitamos las licencias correspondientes.
  • Hacemos el seguimiento y control del proceso constructivo.
  • Además tramitamos frente las administraciones, las ayudas públicas existentes en cada momento.

rehabilitacio-fachada2

rehabilitacio-fachada

Recomendaciones sobre obras de rehabilitación

  • Consejos para hacer reformas en casa

    A menudo asociamos las reformas de la casa con problemas y dolores de cabeza. Los gastos inesperados que inflan el presupuesto, la mala calidad de los acabados y el incumplimiento de los plazos de entrega de la obra son hechos habituales. Aunque parezca una constante en cualquier reforma, nada más lejos de la realidad pensar aquello de “era inevitable”.

    Si se siguen unas pautas básicas antes empezar y con un buen asesoramiento, una buena planificación y un buen control, las obras deben realizarse sin sufrir imprevistos, excusas inesperadas, ni ver mal invertidos su dinero. Antes de iniciar un reforma, por simple que sea, es conveniente pedir el asesoramiento de un técnico.

    El 90% de las reformas hubieran salido mejor si se hubiera realizado este paso. Si bien uno mismo puede pintar una habitación sin necesidad de asesorarse, para derribar un tabique, cambiar el trazado de las instalaciones o variar la distribución de la vivienda puede ser decisiva una opinión técnica. Además un técnico puede realizar una revisión de la vivienda para detectar posibles anomalías o problemas ocultos. Casos habituales, como haber hecho la cocina nueva y no poder conectar la campana con la salida de humos, o tener el fregadero lejos del desagüe, o ver como después de haber hecho una vivienda nueva se procederá a desmontar los falsos techos y pavimentos para reforzar las vigas de los techos, podrían evitarse.

    Antes de iniciar las obras de reforma es importante acudir al Ayuntamiento para solicitar el permiso de obras municipal, sin olvidar que muchas veces también hay que pedir otro permiso a la comunidad de propietarios. No debe iniciarse ninguna obra sin el correspondiente permiso de obras. El propietario tiene la obligación de comunicar las obras que pretende realizar. No hacerlo es una infracción grave. Implica el pago de una sanción económica y la regularización de las obras. El Ayuntamiento, con la concesión del permiso, verifica que las obras cumplan con las Ordenanzas Municipales, y otorga al propietario el derecho legal de realizarlas. Además, cuando las obras a realizar alteren o modifiquen cualquier elemento común del edificio, como fachadas, patios, estructura o instalaciones comunes, deberá pedirse permiso a la comunidad de propietarios.

    Para ello, el propietario deberá poner a disposición de la comunidad el proyecto de las obras para que los vecinos puedan hacer las alegaciones correspondientes y, en su caso, concedan o denieguen el permiso, siempre por escrito. Un aspecto fundamental para hacer unas obras de reforma con éxito es buscar una empresa que sea calificada. Hay que evitar contratar empresas o personal eventual que no ofrezcan las suficientes garantías de calidad y de seguridad. Hay empresas que no tienen el personal asegurado o que trabajan sin hacer un presupuesto previo detallado de las obras, o cobran sin factura para ahorrar impuestos.

    Todo esto, aunque en principio parezca “más barato” puede convertirse en una auténtica ruina económica. Es importante comprobar que la empresa dispone de un seguro de responsabilidad civil, esgrimiendo la correspondiente póliza y el justificante de estar al corriente de pago. Sólo así, si hay un accidente o cualquier problema, el propietario de las obras podrá reclamar cualquier desperfecto.

    Además, no se deben comenzar las obras sin un contrato con un presupuesto detallado de los trabajos, el materiales necesarios y la calidad de los mismos, firmado por ambas partes . Es muy importante que antes de iniciar las obras se disponga de un contrato con un presupuesto detallado de las mismas donde queden perfectamente definidos los datos que identifican a la empresa, las calidades de los materiales, el precio de la mano de obra y los plazos de entrega de la misma. Es importante que el contrato contemple el periodo de validez, el plazo de garantía legal de toda la obra -no inferior a 3 años tal y como se indica en la Ley de Ordenación de la Edificación-, así como de los aparatos y electrodomésticos que puedan formar parte o estar incluidos en los trabajos de reforma contratados. En este contrato también deben estar definidas las condiciones de pago y los impuestos aplicables a la misma, cláusulas de rescisión, penalizaciones, la valoración de obras no contempladas inicialmente, etc.

    Finalmente, en el contrato debe existir un espacio donde la empresa y el propietario firman la aceptación del mismo y se comprometan, respectivamente, a las condiciones que se estipulan . Antes de hacer cualquier reforma es muy importante asesorarse por un Aparejador. Pueden existir patologías ocultas que habría que considerar u obras que no se consideran inicialmente y que habría que hacerlo por cuestiones técnicas.

    Es fundamental solicitar el permiso municipal de obras, y si la obra afecta a elementos comunes, el de la comunidad de propietarios. Deben encargarse los trabajos de reforma en una empresa cualificada que tenga el personal asegurado y disponga de un seguro de responsabilidad civil.
    Contacte con nosotros y dispondrá de calidad de servicio y responsabilidad profesional.

  • La comunidad frente al mantenimiento

    En la ciudad, la mayoría de personas vive en edificios de viviendas en una pequeña sociedad: la comunidad de vecinos. La mayoría de las comunidades de vecinos vive en régimen de propiedad horizontal bajo la regulación de la Ley de Propiedad Horizontal, que determina entre otros aspectos, los derechos y obligaciones de cada miembro de la comunidad frente a la conservación, uso y mantenimiento de su vivienda y del edificio.

    El edificio consta de un conjunto de elementos comunes y la comunidad debe responsabilizarse de su mantenimiento. La cubierta cumple una función protectora de la agresión climática. Es un elemento comunitario aunque en algunos casos su uso sea privado, como algunos áticos. Necesita revisiones periódicas, pequeñas reparaciones puntuales y una buena limpieza.

    La estructura tiene la misión de sostener el edificio. Hay que revisar periódicamente para ver el estado de sus componentes, y sobre todo evitar los malos usos que puedan perjudicar su resistencia. Fachadas y medianeras son el envoltorio protector del edificio. La agresión del clima y la polución dañan sus partes, por lo que necesitan una limpieza y pintado periódicos, reparación de pequeños desconchados y la protección de sus elementos metálicos. Los trazados de las redes de agua, gas, electricidad y saneamiento, desde las conexiones existentes en la fachada del edificio hasta los puntos de entrada en cada vivienda son comunitarios. Necesitan revisiones periódicas y en el caso del gas, inspecciones oficiales.

    Los vestíbulos, la escalera, el ascensor y los diferentes rellanos son también comunitarios. Necesitan limpieza, un pintado periódico y pequeñas reparaciones debido al uso y, algunos como el ascensor, un mantenimiento obligatorio. Otros elementos como patios y ojos de buey son también comunitarios y su mantenimiento es responsabilidad de todos. La escritura de propiedad de cada vivienda determina un coeficiente de participación en todas estas partes comunes.

    Cada propietario, a los efectos legales tiene en su escritura una cuota de participación en los diferentes gastos que se generen en la reparación y mantenimiento de los elementos comunes del edificio. Por otra parte, hay que tener presente que la realización de obras que puedan representar una alteración o modificación de alguno de los elementos comunes del inmueble requiere la aprobación unánime de la comunidad. La comunidad de propietarios tiene que tomar conciencia y organizarse para poder llevar a cabo un buen mantenimiento del edificio La comunidad de propietarios debe estar perfectamente constituida, con presidente, secretario y tesorero, tener sus reuniones periódicas y levantar acta de todas.

    Es importante que disponga de un fondo común (fondo de reserva) para hacer frente a los gastos periódicos de mantenimiento o cualquier eventualidad y, además, sus miembros deben de conocer el contenido de la Ley de la Propiedad Horizontal. Por otra parte, si la comunidad dispone de un manual de uso y mantenimiento específico para su edificio podrá gestionar más fácilmente las tareas de mantenimiento ya que conocerá todas las operaciones que debe realizar. La ley de Propiedad Horizontal regula los derechos y obligaciones de todos los miembros de la comunidad de un edificio. Algunas partes del edificio deben seguir operaciones de mantenimiento obligatorias, como la instalación del gas y del ascensor.

    La comunidad de propietarios debe estar perfectamente constituida, con presidente, secretario y tesorero, y tener reuniones periódicas. Para llevar a cabo el mantenimiento es importante disponer de un manual de uso y mantenimiento del edificio. Si no se tiene, un aparejador lo puede hacer y gestionar correctamente las operaciones y el calendario de mantenimiento en beneficio de la comunidad.